sábado, 18 de octubre de 2008

Cartas a un joven poeta, Rilke

"¿Debo yo escribir?". Vaya cavando y ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un "Si debo" firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida. Que hasta en su hora de menor interés y de menor importancia, debe llegar a ser signo y testimonio de ese apremiante impulso. Acérquese a la naturaleza e intente decir, cual si fuese el primer hombre, lo que ve y siente y ama y pierde. (...) Recurra a los que cada día le ofrece su propia vida. Describa sus tristezas y sus anhelos, sus pensamientos fugaces y su fe en algo bello; y dígalo todo con íntima, callada y humilde sinceridad. Valiéndose, para expresarse, de las cosas que le rodean. De las imágenes que pueblan sus sueños. Y de todo cuanto vive en el recuerdo.

1 comentario:

Maria dijo...

Vive tu vida

La vida es un regalo que no puede despreciarse. Disfruta de ella, y vívela.
Porque quien no vive la vida, en un futuro se verá obligado a caminar sin sentido ni direccion alguna.
No pretendas hacerte mayor antes de tiempo. No desaproveches tu infancia. Si lo haces, no habrá vuelta atrás.
Por eso mismo, porque todo en esta vida vale la pena, disfruta de tu vida. Vívela.